1 octubre 2021

Entorno Noticias

Calidad Informativa

COLUMNA/ Desde Huatusco – Pueblo fantasma

3 minutos de lectura


ROBERTO GARCÍA JUSTO

PUEBLO FANTASMA


Todo lo que hacemos de buena voluntad, se convierte en una especie de consigna que, por ser de buen agrado, se considera como una aportación a la tradición y sabiduría de los pueblos, en vías de confirmarse por los historiadores. De esa forma tomamos los apuntes del antropólogo Adolfo Morteo Reyes, quien visitó hace años esta localidad y tuvo la fortuna de encontrarse con gente valiosa que le brindó la hospitalidad característica de los que disfrutan demostrando conocimiento y paciencia para relatar parte de las leyendas que permanecen en el fondo de los archivos de nuestra sociedad.

Por medio de ello se dio cuenta que en lo alto de la Ciudad existe un cerro al que, por decisión de los primeros pobladores de la zona, le nombraron “El Acatepec”. Su geométrica figura se asemeja a una pirámide enterrada por el paso de los años. Pero había más por descubrir, ya que sus avezados informadores le relataron el misterio que encierra la mencionada cumbre. Ya que, por su inocultable belleza es el centro de una curiosa y enigmática narración que solo algunos la conocen.

Le dijeron que, en algún lugar de ese sitio existe una profunda cueva, que solamente en un determinado día del año puede verse. Se abre una entrada para dar paso a los que tengan el valor de entrar o que se sientan tentados por la olla llena de oro que dicen esta puesta sobre un montón de rocas. No la pueden tocar en virtud de que aquel que lo haga, corre el riesgo de quedar atrapado por un tiempo indefinido. Solo se permite permanecer en el interior cinco días, al término de los cuales ya pueden regresar a sus casas.

Los que han resistido estar adentro de esa gruta durante el tiempo permitido, salen de ellas con un aspecto avejentado. Se les nota como si hubieran transcurrido cincuenta años. Aunque están conscientes que solo fueron cinco días los que aguantaron. Lo sorprendente es que desconocen a los amigos con quienes convivieron hasta esos momentos, pero, también no son reconocidos por la gente de su medio social. Como si nunca hubieran nacido, crecido y vivido en la localidad, nadie los recuerda y aseguran no haberlos tratado jamás.

No pierden el sentido de la ubicación a pesar de su estado físico, porque en sus apreciaciones comentan que entraron hasta el fondo de la caverna como si lo hicieran a un Huatusco distinto. Frente a su vista estaban las casas, los templos, con calles y avenidas, idénticas a las que existen afuera. Solamente se distinguía por casualidad que estaba totalmente deshabitado, no había ruido de autos o camiones, ni seres humanos o animales, prevalecía la calma que era sorprendentemente abastecido por la luminosidad generada por los rayos solares que se introducen por algunas rendijas.

Hay personas que dicen haber escalado el Acatepec con el fin de localizar esa famosa caverna, afirman haberla encontrado, pero no se atreven a entrar porque conocen los efectos dañinos que pueden recibir estando en ella. Otros parroquianos, al calor de la charla, afirmaron que al excavar en algunas casonas del “viejo Huatusco”, llegan hasta donde esta una ciudad fantasma, con los detalles descritos con anterioridad. Temieron entrar ya que no están seguros de regresar sanos a sus hogares.

Esta es la versión que se recoge y difunde por si alguien duda, esperen a que el momento sea propicio para investigar la veracidad de este relato. Hasta nuestros días todo permanece en secreto esperando que alguien compruebe la verdad que nos intriga.