7 enero 2021

Entorno Noticias

Calidad Informativa

Desde Huatusco

0 0
3 minutos de lectura
0 0
Read Time:2 Minute, 52 Second

ROBERTO GARCÍA JUSTO. 

BENDITO  2020. 

Fuimos testigos de un año que se puede catalogar como fructífero en la producción literaria. La pluma y la tinta se unieron para marcar con un sello de oro los libros que se presentaron durante este periodo, haciendo referencia a esta ciudad. Es sorprendente la disposición y capacidad de escritores empeñados en sacudirse la monotonía e intentar cruza las barreras de las letras, se hizo un gran esfuerzo para demostrar que la grandeza de los pueblos reside en la inteligencia de sus escritores.   

En cada página que contiene un volumen, descubrimos la esencia de la verdad y con dedicación profesional, tenemos que salir a defenderla. Un periodista cultural no juzga la vida del actor, se limita a valorar su obra. Y con ese proyecto en la mano, habremos de reconocer que estamos avanzando en el campo de la cultura. Que somos capaces de armar los elementos que nos hacen felices a pesar de los obstáculos que nos afectan. Y desde este instante, estamos dando paso a un nuevo amanecer, despejado y luminoso.    

Motivado por las novedades que invaden el campo literario, leeremos lo que a mí parecer nos regala la poetisa de todos los tiempos, Enriqueta Sehara de Rueda en los inicios del siglo pasado. 

MISA DE DOCE. 

¡Oh domingos lejanos ¡ ¡Domingos pueblerinos ¡ 

que desde muy temprano, con campana mayor 

llamaban a los buenos fieles campesinos 

con su ofrenda y plegaria que traían al señor. 

Domingos olorosos a rosa de castilla, 

en los que congregaste a millares de almas 

con ramas de romero y flor de manzanilla 

y en ellos, las muchachas, con lujosa mantilla 

en procesión devota desfilaban con palmas. 

Domingos de los tianguis en que corrió dinero,  

en que hicimos plaza con afán y alborozo,  

donde se presentaba garboso cosechero  

con leontina de oro y muy caro sombrero  

y la linda ranchera con su fino rebozo. 

Son otros los domingos, los que yo me imagino 

aquellos tuvieron su llamada inquietante, 

porque cerca del templo, un amor peregrino 

bajo la sombra fresca de algún añoso encino 

esa misa de doce, esperaba anhelante. 

Era la hora segura para ver a la amada,  

con la ilusión inmensa, de que en aquel momento,  

se le daría una carta, o una fugaz mirada,  

para decirle, mucho o no decirle nada 

y acompañarla un poco, a paso grave y lento. 

Por aquellos domingos, tú también estuviste, 

pero yo por respeto, o por hipocresía 

pasaba junto a todos con la cara triste 

tu entonces con los ojos, muy lejos me seguiste 

y aunque yo no te viera, tras de mí te sentía. 

Domingos de provincia que el alma nunca olvida,  

yo los guardo en la mente, mi mundo imaginario 

y por ella me asomo, ventanal de mi vida,  

para ver con frecuencia a mi tierra querida 

que en recuerdos la miro, muchas veces a diario. 

Veo a todas las muchachas con su devocionario 

y entre ellas confundida a una beata que tose, 

que oprime sobre el pecho un viejo escapulario 

y veo que ellos se esconden, no sea que algún vicario  

les diga: no profanen, esta misa de doce.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleppy
Sleppy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Más Historias

0 0
3 minutos de lectura
0 0
4 minutos de lectura
0 0
2 minutos de lectura

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *